Los swaps: Su importancia y avance en los mercados financieros

Por Víctor Cárdenas;

Magíster en Finanzas y Bachiller en Economía, ambos por la Universidad del Pacífico.

Gerente de Finanzas en Clínicas Sanna (sede San Borja)

Miembro del equipo de Derivados Financieros.

Desde los años 80s, los derivados financieros empezaron a tomar una alta relevancia en las transacciones financieras a nivel mundial, sea porque fueron concebidos con un fin de cobertura ante riesgos de mercado o porque también han sido utilizados con fines de especulación a fin de obtener ganancias por arbitraje libres de riesgo. Y dentro de los cuatro grandes grupos de derivados, hoy hablaremos de los swaps, los cuales son, en pocas palabras, acuerdos entre dos empresas para intercambiar flujos de dinero en el futuro. De estos tipos de derivados, comentaremos sus principales características, importancia y aplicación en operaciones cotidianas dentro de los mercados financieros.

Primero empecemos con el swap más común, el de tasas de interés (que en el idioma inglés se le conoce como “Plain vanilla interest rate swap”). En este tipo de swap, una empresa acuerda pagar flujos de dinero que son iguales al interés generado a una tasa de interés predeterminada y fija. Estos intereses se calcularon de un valor nominal (o “principal”) por un determinado número de años. Asimismo, como parte del acuerdo y en retorno a este, la empresa recibe un flujo de dinero de intereses generados a una tasa variable (o “tasa flotante”) que se calcularon del mismo valor normal y por el mismo periodo de años.

La tasa variable que se usa en los swaps es la tasa interbancaria ofrecida de Londres (LIBOR, por sus siglas en inglés). Esta es la tasa de interés que recibiría un banco por depositar dinero en otros bancos, todo dentro del mercado financiero europeo. La ventaja de esta tasa es que cotiza de manera anualizada para varios periodos futuros (a 1 mes, a 3 meses, a 6 meses y a 12 meses) e incluso en varias monedas. Esto la convierte en una tasa de interés de referencia para préstamos en los mercados financieros internacionales.

A manera de ejemplo para entender la lógica de un swap, imagínese que dos importantes compañías (“A” y “B”, para simplificar), iniciaron un swap de 3 años el 05 de marzo de 2009. La compañía “A” acordó pagarle a la compañía “B” una tasa de interés de 5% anual, la cual se capitaliza sobre un principal o valor nominal de S/ 100 millones. A cambio, “B” le pagó a “A” una tasa LIBOR a 6 meses sobre el mismo principal. De acuerdo a lo dicho anteriormente, “A” es la empresa que paga tasa fija y “B” la que paga tasa variable. Los últimos supuestos de este ejemplo son que el swap indica una frecuencia de pagos semestral (intercambio de flujos de dinero cada 6 meses) y que la tasa de interés fija tiene capitalización semestral.

Entonces, en estos 3 años del swap habrá 6 intercambios de flujos de intereses. Los pagos de la tasa fija siempre serán fijos e iguales a 0.5*5%*100,000,000=

 2,500,000 soles, mientras que los pagos de la tasa variable se calcularán utilizando la tasa LIBOR a 6 meses que se cotizó 6 meses antes de la fecha del pago (de manera que, como es una tasa a aplicarse 6 meses después de que se generó, entonces calza perfectamente con el pago a realizar en el swap). En la siguiente tabla, veremos los intercambios que se dan en el swap para la compañía “A”:

Tabla 1

Fuente: El autor.

A partir de este ejemplo se puede ver que la ganancia de la compañía “A” en cada intercambio semestral de flujos de dinero es volátil, dependerá de la tasa LIBOR que se haya cotizado 6 meses antes de un intercambio de dinero. Vemos que siempre pagará 2.5 millones de soles pero que, por ejemplo, recibirá en el primer semestre la suma de 2.83 millones de soles (la cual obtuvo de la siguiente manera:

0.5*5.65%*100,000,000=2,825,000 soles

y que es porque se utilizó para el primer intercambio semestral (del 05/09/2009) la tasa LIBOR a 6 meses que se generó 6 meses antes (el 05/03/2009). De manera análoga, en el segundo semestre de intercambios de flujos de dinero, la compañía “A” recibió la suma de 2.74 millones de soles que se obtuvieron de la siguiente manera:

0.5*5.47%*100,000,000=2,735,000 soles

Y así sucesivamente. Podemos observar que la tendencia de la tasa LIBOR a 6 meses es a la baja, por lo que la ganancia neta de la compañía “A” también se reduce con el pasar de los semestres (en el primer semestre recibió en neto la suma de 325,000 soles pero en el último semestre, cuya fecha de intercambio fue el 05/03/2012, esta empresa terminó pagando 155,000 soles a la compañía “B”).

De lo que podemos aprender de este simple ejemplo es que los swaps están estructurados de forma que una parte del swap (la que tiene en neto durante el semestre analizado un valor en pérdida), termina pagando ese diferencial a la otra parte del swap. También vemos que el principal nunca es utilizado en el swap (más que para el cálculo de los intereses). En caso se intercambie junto con los flujos de intereses semestrales de este swap, estos montos de S/ 100,000,000 se cambiarían en el último semestre y la ganancia neta no sería alterada (ya que lo que terminas pagando en principal es exactamente igual a lo que recibes de este). Por último, la lógica de que la tasa LIBOR a 6 meses sea establecida 6 meses antes de su pago viene de los flujos de los bonos, donde el interés se fija al inicio del periodo al cual aplicará (en este caso, al inicio del semestre) y este se paga al final de dicho periodo.

Cabe indicar que, en los mercados financieros, no solo se intercambian flujos a una tasa LIBOR, también se pueden añadir montos fijos a esta tasa, de manera que se termine intercambiando en neto un porcentaje “fijo”. Pensemos en un caso donde una compañía “C” paga la tasa LIBOR a 6 meses más 10 puntos básicos (donde un punto básico es igual a un centésimo de una tasa de interés de 1%, es decir 1%*1100=0.01%). Entonces, 10 puntos básicos adicionales significa que la empresa “C” paga una tasa de interés adicional de 0.1%.

Aplicaciones prácticas de los swaps de tasas de interés hay muchas. Por ejemplo, el uso de un swap para transformar un pasivo financiero (un préstamo), donde la empresa “D” inicialmente se presta (fuera de un swap) a la tasa LIBOR + 10 puntos básicos o bps (por sus siglas en inglés). Y luego esta compañía entra a un swap, donde esta acuerda recibir la tasa LIBOR y pagar una tasa fija de 5% anual. Entonces, en neto, la empresa “D” genera el siguiente flujo:

Pago neto=(Pago préstamo externo)-(Ingreso swap)+(Pago swap)

Pago neto=(LIBOR+0.10%)-(LIBOR)+(5.00%)

Pago neto=0.1%+(5.00%)

Pago neto=5.10%

Con ello, un préstamo que inicialmente hubiese sido volátil, la compañía “D” lo terminó volviendo un pago con flujos totalmente determinados. En cambio, si la empresa tuviese un préstamo con externos a tasa fija y entra a un swap donde paga una tasa LIBOR y recibe una tasa fija; en neto, esta terminaría pagando un flujo de dinero volátil que sería igual a la tasa LIBOR más/menos los puntos básicos que sean la diferencia entre la tasa fija prestada a externos y la tasa fija del swap.

Los swaps también se utilizan para transformar activos. Suponga que la compañía “E” tiene S/ 100 millones en bonos que le generarán un interés anual de 4.90% durante los siguientes 5 años. Y esta empresa entra a un swap donde recibirá la tasa LIBOR y pagará una tasa fija de 5.25%. Entonces, en neto, la empresa “E” genera el siguiente flujo:

Ingreso neto=Ingreso externo del bono+Ingreso swap-(Pago swap)

Ingreso neto=4.90%+LIBOR-(5.25%)

Ingreso neto=-0.35%+(LIBOR)

Ingreso neto=LIBOR-0.35%

Entonces, el ingreso fijo que inicialmente recibía la compañía “E” se convirtió en uno volátil igual a la LIBOR, restándole en cada periodo 35 puntos básicos. En cambio, si la empresa recibiese ingresos del bono externo en un porcentaje variable (LIBOR con o sin puntos básicos adicionales) y entra a un swap donde paga una tasa LIBOR y recibe una tasa fija; en neto, esta terminaría recibiendo un flujo de dinero fijo que sería igual a la tasa fija del swap más los puntos básicos que se hayan incluido en el rendimiento del bono externo.

Por último, ¿Cuál es el papel de los intermediarios financieros en los swaps? Sin entrar en mucho detalle, un banco que ejerza el papel de intermediario entre dos compañías que entran en un swap determinará la ganancia total que tendrá en puntos básicos sobre el principal (digamos, 3 puntos básicos sobre los S/ 100 millones del principal durante los años que dure el swap). Y, para ello, añade la mitad de estos puntos básicos (1.5 bps) a la tasa fija que paga una de las partes y la otra mitad a la parte que paga tasa variable (es decir, añadiéndole estos 1.5 bps a la LIBOR). Esta ganancia de 3 bps (0.03%) se dará siempre que las compañías no entren en default ya que generalmente el banco tendrá contratos de swap separados con ambas compañías, a fin de generar un swap con una parte que se compense con el de la otra parte y reduzca el riesgo de impago por estas. Cabe indicar que es muy difícil que una situación donde simultáneamente 2 compañías le pidan a un banco un swap a fin de que este último las pueda netear y reducir su riesgo. Por ello, los bancos como “creadores de mercado” (market makers, por su traducción del inglés) utilizan otros instrumentos como bonos, forwards de tasas de interés o futuros sobre tasas de interés para cubrirse ante el riesgo del intercambio de flujos de dinero que implican los swaps.

A manera de conclusión, se puede indicar que los swaps son instrumentos derivados de alta capacidad para periodos largos, ya que pueden transformar las ganancias en neto de activos o pasivos que una compañía tenga previamente antes de entrar a un swap. Asimismo, a pesar del factor de incertidumbre o volatilidad que hay por la tasa LIBOR, su crecimiento o reducción en el tiempo es hasta cierto punto estable, por lo que los flujos en neto pueden estar ligeramente acotados. Y, por último, es atractivo también para los intermediarios ya que, bajo condiciones adecuadas de cobertura, permite una ganancia fija si es que esta institución financiera puede compensar swaps que acuerde con otras compañías y así mitigar el riesgo de impago en este tipo de instrumentos.

Bibliografía:

Hull, J. (2009). Options, futures, and other derivatives. New Jersey: Pearson Prentice Hall.

Imagen de cabecera: Banking & Finance; www.bankingandfinance.ca/finance/the-safety-intelligence-in-the-monetary-companies.html

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