La intermediación financiera: ¿Cómo entenderla?

Por César Albarracín Calderón,

Líder del Área de Economía.

Cuando uno abre su primera cuenta de ahorros, cuenta corriente o tramita su primera tarjeta de crédito en una institución bancaria, la primera pregunta que surge es: ¿Cómo funciona el sistema bancario? ¿Cómo actúa un banco? o, incluso, ¿Cómo el banco gana dinero con mi cuenta o tarjeta de crédito?

Lo que hace todo banco en su día a día es un proceso de intermediación financiera, el cual es la conexión donde el banco se pone en el medio de una transacción de capital financiero (en este caso, fondos o dinero) y llega a que se efectúe, en este caso de manera indirecta, entre un agente superavitario (un proveedor de fondos que está dispuesto a entregar dinero que tiene en exceso) y un agente deficitario (un demandante de fondos que está dispuesto a obtener dinero que hoy no tiene).

En el habla común, lo que un banco hace es “Captar depósitos” para “Otorgar préstamos”. Captar un depósito significa recolectar dinero de clientes del banco dispuestos a renunciar a gastarlo hoy, prefiriendo que se guarde en la bóveda del mismo y retirándolo en un futuro, obteniendo con él un rendimiento traducido en más dinero al inicialmente depositado.

Mientras que otorgar un préstamo significa que el banco utilizará el dinero inicialmente captado en depósitos para brindarlo hoy a clientes que no tienen dinero. Y el banco por esta entrega de dinero obtendrá de los clientes demandantes de fondos un rendimiento traducido en más dinero al inicialmente otorgado.

La diferencia entre ambos rendimientos (el rendimiento obtenido con el préstamo otorgado menos el rendimiento dado con el depósito recibido) es la ganancia del banco por la intermediación financiera. Asimismo, el realizar esta actividad de manera masiva, es decir, muchos bancos llevando a cabo esto, es la llamada banca múltiple que actúa simultáneamente día a día para satisfacer las necesidades de fondos y de rendimiento de todos los agentes.

Ahora, la intermediación financiera también tiene funciones. La primera función es dar un acceso a un sistema de pagos, donde los agentes económicos superavitarios y deficitarios obtienen bienes y servicios al satisfacer sus necesidades con el intercambio, el cual llega con la realización del pago en dinero que realiza el banco sin que nosotros lo veamos. Incluso, con las innovaciones financieras cada vez más frecuentes y efectivas, los pagos móviles u online permiten que ni ya te acerques a un banco y el sistema de pagos se genera en prácticamente cualquier lugar.

Una segunda función es la transformación de activos, la cual se puede dividir en tres características: La conveniencia de denominación, donde pequeños montos recibidos como depósito a un banco se pueden convertir en grandes préstamos otorgados por el mismo a enormes corporaciones o personas. Después, la transformación de calidades donde los depósitos que un banco ofrece al público (depósito a la vista, depósito a plazo, etc.) tienen cada uno una combinación de riesgo – rendimiento que va a ser atractiva para diferentes tipos de agentes interesados en guardar sus fondos en el banco. Por último, la transformación de vencimientos donde, jugando un poco con el efecto del descalce de pagos, los bancos buscan que depósitos de corto plazo sirvan para financiar créditos de mayores plazos de tiempo que dichos depósitos.

Una tercera función está relacionada con la gestión de riesgos. El riesgo más importante que maneja y busca reducir un banco es el riesgo de crédito (el potencial incumplimiento de pago por parte de los prestatarios o solicitantes de los préstamos). Para ello, el banco hace uso de garantías o avales, así como otro tipo de medidas contractuales, de acuerdo a la información que pueda recabar de su cliente. Después está el riesgo de mercado (riesgo de tasa de interés, principalmente) el cual es también bastante difícil de administrar porque los bancos deben captar dinero a tasas bajas y otorgar dinero en préstamo a tasas mucho más altas para así obtener un rendimiento que le permita cubrir sus costos operativos y obtener verdadera ganancia. Junto al riesgo de mercado está el riesgo de liquidez, referido más al descalce de pagos ya que un banco siempre debe asegurar tener dinero hoy en caso ocurran pánicos bancarios (retiros masivos de dinero en momentos inesperados) y también para cumplir sus obligaciones frecuentes de pago a depositantes o a prestamistas externos. Por último, un banco también gestiona el riesgo operativo (el cual puede ocurrir por un mal cálculo o un error humano en alguna transacción) y el riesgo por tipo de cambio si maneja depósitos y préstamos en más de una moneda.

Una cuarta función es el procesamiento de información y supervisión de los deudores ya que el banco debe ser el agente más especializado a la hora de enfrentar la información asimétrica. Sin entrar en muchos detalles, todo banco tendrá siempre un déficit de información frente a su potencial cliente o su cliente. Esto porque en el caso del primero el banco enfrentará el problema de selección adversa (es decir, un problema ex ante donde no conoces el comportamiento de pago de un cliente malo y terminas aun así otorgándole un crédito), mientras que en el caso del segundo el banco enfrentará el problema de riesgo moral (es decir, un problema ínterin el cliente genera durante el préstamo otorgado malos incentivos que influyen en su comportamiento de pago y termina incumpliendo sus obligaciones). Por último, el banco también enfrentará un problema ex post que será una costosa verificación para asegurarse que ese cliente en realidad tuvo malos incentivos y por eso no pagó en su momento, así como para, en la medida de lo posible, recuperar su dinero otorgado en préstamo. Todos estos problemas los gestiona un banco con evaluaciones crediticias previas a otorgar un préstamo, tecnologías que permitan asegurar un pago por parte del cliente (como cargarse de una cuenta de débito una deuda vencida en una tarjeta) y también con gestiones internas que aseguren una actualización frecuente de la información de cada cliente.

Finalmente, una quinta función se relaciona con el acceso a los recursos económicos del país donde realiza operaciones el banco. Es decir, todo banco tiene acceso a trabajo, capital, recursos naturales y proyectos donde, en base a préstamos fundamentalmente, puede generar crecimiento en la economía porque proporciona el dinero para obtener de manera rápida y eficiente los recursos. Es decir, la intermediación financiera como tal genera aumento del producto bruto interno del país, genera trabajo y genera nuevos negocios que como una reacción en cadena se multiplica para beneficio de la sociedad.

En conclusión, los intermediarios financieros son agentes fundamentales en el sistema y en el mercado. Están en medio de agentes que manejan fondos y los asignan eficientemente de un lado al otro. Esto quiere decir que también hay que mantener al sistema bancario en equilibrio porque si este sucumbiera frente a una crisis económica o una crisis de pagos, muchas actividades económicas, empresas y personas se verían afectadas. Asimismo, reguladores arbitrarios e imparciales se encargan de reducir los incentivos perversos de cada banco para asegurar su estabilidad y que no participen en transacciones riesgosas con clientes de alto riesgo de impago. Con todo ello, el sistema bancario ha podido mantenerse en armonía y el efecto multiplicativo de la banca seguirá influyendo en toda la economía por mucho más tiempo.

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